Juan Esteban Duarte Benitez
Liderazgo Estudiantil y Cultura de Paz: El Compromiso del Gimnasio Campestre Comfaoriente en la UDES
La escuela contemporánea enfrenta el enorme desafío de ser no solo un centro de transmisión de saberes académicos, sino, fundamentalmente, un laboratorio de convivencia ciudadana y derechos humanos. En este contexto, la participación de la Institución Educativa Gimnasio Campestre Comfaoriente en el "II Encuentro de Líderes de Paz en la Escuela: Prácticas Preventivas y Restaurativas", celebrado el día de ayer en la Universidad de Santander (UDES), representa un paso firme hacia la consolidación de entornos escolares más seguros, justos y empáticos.
Históricamente, la resolución de conflictos en el ámbito escolar tendía a abordarse desde una perspectiva netamente punitiva y sancionatoria. Sin embargo, la asistencia a este encuentro subraya el compromiso de la institución con un enfoque moderno y transformador: la justicia restaurativa. Al promover el diálogo y la resolución pacífica de controversias, se empodera a los jóvenes para que asuman un rol protagónico en sus comunidades. El liderazgo estudiantil deja de ser una figura de representación simbólica para convertirse en un motor activo de cambio, capaz de proponer, mediar y garantizar la protección de los derechos dentro de la cotidianidad escolar y la estructuración de los manuales de convivencia.
El hecho de que el Gimnasio Campestre Comfaoriente proyecte a sus estudiantes hacia espacios interinstitucionales de alto nivel, como los forjados en la UDES, demuestra una visión educativa vanguardista. En estos escenarios, los jóvenes adquieren herramientas prácticas y dialógicas indispensables para deconstruir las tensiones propias de la convivencia y tejer, en su lugar, una auténtica cultura de paz. Estas experiencias nutren y fortalecen directamente la vocación de aquellos estudiantes que trabajan por el bienestar colectivo, dándoles bases sólidas para formular protocolos de protección, derechos de petición y reformas que beneficien a todo el cuerpo estudiantil.
En conclusión, la presencia de la institución en este encuentro de líderes es un motivo de celebración y orgullo. Reafirma que la sana convivencia no es un estado que se alcanza por decreto o imposición, sino una construcción diaria basada en la escucha activa, la reparación del daño y el respeto mutuo. Los líderes formados hoy bajo estos principios de mediación serán los garantes de una sociedad más tolerante y democrática el día de mañana. El Gimnasio Campestre Comfaoriente demuestra, una vez más, que educar para la paz y dotar a los estudiantes de voz y agencia es el acto de formación más trascendental que puede gestarse en las aulas.




