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Publicado el Lunes, 17 de Agosto del 2026 La Solidaridad se Convierte en Acción: El abrazo de Norte de Santander a las familias de Risaralda

La Solidaridad se Convierte en Acción: El abrazo de Norte de Santander a las familias de Risaralda

  • La Solidaridad se Convierte en Acción: El abrazo de Norte de Santander a las familias de Risaralda

Juan Esteban Duarte Benitez

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Vida

La Solidaridad se Convierte en Acción: El abrazo de Norte de Santander a las familias de Risaralda

En tiempos de crisis, la verdadera esencia de una comunidad se revela no en las palabras, sino en las acciones. Hace apenas unos días, la tragedia sacudió a nuestros hermanos en el departamento de Risaralda a causa de un devastador terremoto. Frente a la incertidumbre y el dolor de las familias que lo perdieron todo, la respuesta desde Norte de Santander fue inmediata, contundente y, sobre todo, llena de amor.

Todo comenzó con un llamado a la unidad. Bajo el lema "Todos unidos en solidaridad", el Gimnasio Formación Integral Campestre Autónoma de Villa del Rosario, en una loable articulación interinstitucional con Comfaoriente, decidió sumarse a la iniciativa liderada por Comfamiliar Risaralda. La misión era clara: recolectar artículos de primera necesidad para aliviar, al menos en parte, el peso de la emergencia. Se solicitaron donaciones vitales: agua, productos de aseo personal, sábanas, toallas, extensiones eléctricas e insumos médicos.

Hoy, esa campaña de recolección no es solo un afiche o una promesa; es una hermosa y palpable realidad.

Durante la jornada de entrega y organización logística, fuimos testigos de cómo la empatía ciudadana se transformó en toneladas de esperanza. Las imágenes de la recolección hablan por sí solas: decenas de colchones nuevos listos para brindar un descanso digno; arrumes interminables de agua potable; pacas de papel higiénico, pañales para niños y adultos, toallitas húmedas y alimentos no perecederos.

Todo este despliegue logístico fue posible no solo gracias a la generosidad de la comunidad educativa y civil, sino también al invaluable esfuerzo de voluntarios y entidades gubernamentales. En las labores de acopio y carga de los camiones, se destacó el trabajo incansable de los funcionarios de la Gobernación de Norte de Santander (a través de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Territorial) y el heroico acompañamiento de la Defensa Civil Colombiana, quienes con su característico uniforme naranja garantizaron que cada donativo fuera clasificado y embalado con el mayor cuidado para su viaje hacia el Eje Cafetero.

Este esfuerzo monumental nos deja una lección profunda: la distancia geográfica entre Villa del Rosario y Risaralda desaparece cuando se trata de tenderle la mano a quien lo necesita. Cada botella de agua, cada colchón y cada insumo médico entregado lleva consigo un mensaje implícito de las familias nortesantandereanas para los afectados: "No están solos".

A todas las personas que, de manera voluntaria, se acercaron a la institución educativa para hacer su aporte; a los voluntarios que cargaron peso bajo el sol; y a las instituciones que lideraron la causa, la región y el país les dicen: ¡Gracias por su inmensa generosidad!

Hoy, Colombia es un poco más fuerte porque decidimos actuar juntos. La emergencia en Risaralda aún requiere atención, pero con demostraciones de humanidad como esta, el camino hacia la reconstrucción está cimentado sobre la roca inquebrantable de la solidaridad.